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miércoles, 10 de noviembre de 2010

Soy tan sabio



Soy tan sabio que hasta se me hace corta la vida,
porque la mido en centímetros,
y la peso en esperanzas.

Ni quiero ni puedo,
ni estoy ni vengo,
ni tan siquiera se lo que vendo,
ni tan siquiera se porque una regla de tres,
es proporcionalmente proporcionada a las circunstancias.

Soy tan bello,
que hasta el amanecer alumbra el día,
y eso que el sol me aparta la noche,
las estrellas encienden la pasión,
porque los planetas rodean al mar.

Ni quiero ni puedo,
porque la felicidad es intangible,
porque el odio es una debilidad,
porque la ira es mala educación,
porque una caricia con amor, es amor,
porque un beso con amor, es amor,
porque un suspiro con amor, es pasión,
es confianza, es paz, es devoción.

Soy tan alto,
como el tiempo que tiene veinticuatro horas,
como los meses que tienen noche y día,
como los años que pasan sobre mi,
como las horas que hay en cada reloj.

Ni quiero ni puedo,
pretender ser lo que no soy,
ser lo que soy, es demostrar,
mi incoherencia ante la vida,
mi tibuteo ante la muerte,
mi deseo de alcanzar mis sueños,
mi pretensión a aspirar a todo lo que me rodea.

Soy tan viejo, que el dedo me señala en el espejo..

Autor: Fco Peiró Gimenez
© Todos los derechos reservados

2 comentarios:

Nueva Luna dijo...

Que bueno que podés demostrar tu incoherencia ante la vida, el miedo a la muerte, y el deseo de alcanzar los sueños y lo que aspiras! Está todo allí, qué más?

Francisco Peiró dijo...

Gracias Nueva luna,
lo cierto es que ese miedo que se tiene a la muerte se va marchando cuando uno obserba
lo dolorosa que es a veces la vida, eso se llama madurar o enloquecer.
besos